Revertir le reforma de 2012 y modernizar el mercado laboral

Por Toni Ferrer (12 Noviembre 2021)

Desde el pasado mes de marzo el Gobierno de Coalición PSOE-UP, las organizaciones sindicales (CCOO y UGT) y las organizaciones empresariales (CEOE y CEPYME) vienen negociando en la Mesa de Diálogo Social para Modernizar el Mercado Laboral. Con esta mesa el ejecutivo y los interlocutores sociales recuperaron las negociaciones sobre la derogación de los aspectos más lesivos de la reforma laboral de 2012 y para afrontar los retos del empleo y de las relaciones laborales, que se interrumpieron al inicio de la pandemia. A partir de marzo de 2020 el diálogo social se centró, casi en exclusiva, en la lucha contra la COVID-19 y sus consecuencias económicas y sociales, a través de los Acuerdos en Defensa del Empleo y otras medidas, para proteger el tejido productivo (empresas y autónomos), las rentas familiares y establecer unas condiciones especiales para los expedientes de regulación temporal de empleo o de reducción de jornada (ERTE) para mantener el empleo. También se ha pactado la regulación del teletrabajo y de la actividad de los raiders.

España tiene una larga historia de diálogo y concertación social en materia de grandes reformas laborales. El Estatuto de los Trabajadores constituye el fundamento y pilar básico que regula el sistema de relaciones laborales, desde su promulgación en 1980 ha sufrido numerosas reformas en distintos periodos y por gobiernos de diferente signo, unas veces pactadas en el diálogo social tripartito y otras aprobadas por una decisión unilateral del ejecutivo, mediante reformas aprobadas en el parlamento por consenso con otras fuerzas políticas o   por la imposición de una mayoría absoluta.  Las grandes reformas del mercado de trabajo, realizadas con o sin acuerdo, son concretamente las de los años 1984, 1994, 1997, 2001, 2006, 2010 y 2012.

De estas experiencias   reformadoras se debería tener en cuenta que cuando las reformas no han sido aprobadas con la participación del dialogo social han producido rechazo y desafección, expresados en la mayoría de ocasiones por las movilizaciones sociales y las huelgas generales contra las normas impuestas.  Una legislación negociada es una legislación que genera la adecuada    confianza y seguridad en nuestro sistema de relaciones laborales y es una garantía de estabilidad para las normas aprobadas. Para ello es fundamental respetar el diálogo social con las organizaciones sindicales y las organizaciones empresariales y priorizar al máximo el consenso político con los grupos parlamentarios ante una nueva reforma.

La última de las anteriores reformas fue aprobada de forma unilateral por el Gobierno del PP, sin diálogo ni consenso con los interlocutores sociales y las otras fuerzas políticas, en un contexto de auge de las   políticas neoliberales impuestas por la Unión Europea (UE) a los países más golpeados por la crisis financiera de 2008. Con medidas de austeridad y recortes del gasto público junto con las contrarreformas laborales y de pensiones para producir una devaluación interna, reducir las inversiones en   protección social y   servicios públicos. El objetivo real de la reforma laboral de 2012 era la devaluación salarial para potenciar la competitividad de la economía vía precios y no en base a la mejora de la productividad, como resultado de la inversión en tecnología e innovación, educación y formación. 

Aquella reforma laboral representa un modelo laboral obsoleto, desequilibrado e ineficiente, que vulneró el II Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva 2012, 2013 y 2014 firmado por las organizaciones empresariales y sindicales. Nunca se alcanzó los objetivos que proclamaba de reducir la dualidad y la segmentación de nuestro mercado de trabajo. Las principales medidas injustas y lesivas del Real decreto-Ley 3/2012 y sus desarrollos fueron la siguientes:

  • Abaratar y facilitar los despidos individuales y colectivos, precarizar el empleo con el contrato para emprendedores con un periodo de prueba de un año (despido libre y gratuito).
  • Desregular, a favor de los empresarios, el sistema de negociación colectiva: prevalencia del ámbito empresa sobre los convenios sectoriales, que dan cobertura a la mayoría de las empresas y trabajadores, y suprimir la ultraactividad de los convenios colectivos.
  • Facilitar las modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo y las inaplicaciones de los convenios colectivos: salarios, jornada, condiciones de trabajo, etc.
  • Recortes y privatización de las políticas activas de empleo y de la protección por desempleo y expulsión de los sindicatos y las patronales del sistema de formación para el empleo.

Estas agresiones, de los gobiernos del PP, a los derechos de los trabajadores y las políticas socialmente regresivas fueron acompañadas por una ofensiva autoritaria y antidemocrática, con el fin de impedir la acción colectiva y la capacidad de respuesta de los trabajadores y la ciudadanía. Con normas como la Ley “mordaza” (actualmente en trámite parlamentario para su modificación), el endurecimiento del Código Penal (con el ya derogado artículo 315.3 que criminalizaba el ejercicio del derecho de huelga) y una agresiva campaña dirigida a debilitar al movimiento sindical de clase. 

Nuestro mercado de trabajo arrastra desequilibrios que provocan las desigualdades y la pobreza laboral existentes, agudizadas por las consecuencias económicas de la crisis sanitaria del coronavirus. Entre los problemas más graves están: la baja tasa de ocupación, el elevado desempleo, la temporalidad injustificada, desigualdad en la distribución de la riqueza, los bajos salarios, el abuso de los despidos, la brecha de género y las tasas insoportables de desempleo y precariedad que sufren los jóvenes. Con la recuperación económica, iniciada 2014, se puso de manifiesto que en España se había impuesto un nuevo modelo económico y social: por primera vez el crecimiento económico y la renta de la mayoría de los ciudadanos se han desacoplado y no progresan juntos. 

El PP sigue instalado en una defensa numantina de su reforma laboral, de forma torticera le atribuye unos resultados que están fuera de toda evidencia. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI)  las medidas entonces adoptadas contribuyeron a la creación de empleo,  impulsada por la recuperación económica a nivel internacional, pero aumentaron la precariedad y pobreza laboral,   tal como afirmaba en su informe de febrero de 2020, donde se recogen, entre otras,  las siguientes observaciones:  «han inducido a un deterioro de la media de horas trabajadas, la pobreza laboral y posiblemente también el trabajo a tiempo parcial de manera involuntaria “. 

A partir de junio de 2018, con la llegada del PSOE al gobierno, se abrió una nueva etapa orientada a la recuperación de los derechos de las personas trabajadoras – con medidas como la derogación del contrato de emprendedores sin indemnización o la recuperación del subsidio por desempleo para mayores de 52 años-, la mejora en las condiciones de vida y trabajo (como la dignificación del SMI) y la lucha por la erradicación de las desigualdades y la pobreza laboral. El PSOE adoptó en el Programa Electoral de 2019 el compromiso de derogar las medidas lesivas de la reforma laboral de 2012 y elaborar un nuevo Estatuto de los Trabajadores para el siglo XXI mediante el diálogo social, estas propuestas se incorporaron en el Acuerdo del Gobierno de Coalición PSOE y UP.

En dicho Acuerdo se planteaba con carácter urgente derogar el despido objetivo por absentismo por bajas de enfermedad, medida que ya fue aprobada por el Gobierno en febrero de 2020. Junto con desmontar la reforma de 2012 mediante, entre otras, las siguientes materias: reforzar el principio de causalidad en la contratación temporal e impulsar la contratación indefinida, la recuperación de la ultraactividad y suprimir la prioridad aplicativa de los convenios de empresa sobre los convenios sectoriales, restableciendo la capacidad de la autonomía colectiva para ordenar la estructura negocial. También se preveían otras  medidas: la mejora de la regulación de  la  subcontratación, revisar el procedimiento de las inaplicaciones, reformular los   contratos formativos y la regulación de un  Estatuto del Becario, proteger los derechos laborales en los procedimientos para modificar las condiciones de trabajo, actualizar la legislación de prevención riesgos laborales,  corregir la normativa sobre trabajo a tiempo parcial, establecer medidas para impedir los  falsos autónomos y revisar la regulación del despido.

Actualmente estas materias están siendo debatidas en la Mesa de Diálogo Social para Modernizar el Mercado Laboral, que debe culminar sus trabajos antes de final de año. De acuerdo con el compromiso contraído por el Gobierno con la UE de aprobar una nueva reforma laboral dentro del Plan de Recuperación, que se vincula a los fondos europeos para la reconstrucción económica y social. Concretamente en su componente número 23 se integran las reformas para “Un Mercado Laboral Dinámico, Resiliente e Inclusivo”,  tienen unas previsiones de inversión de 2.400 millones de euros para el periodo 2021-2023 y comprenden un conjunto de 17 reformas orientadas a reducir el desempleo estructural, el paro juvenil, reducir la temporalidad, potenciar la formación profesional, modernizar la negociación colectiva, establecer un mecanismo de flexibilidad permanente (ERTE con bonificaciones para las empresas), reformular las políticas activas de empleo y reforzar los servicios públicos de empleo.

La nueva reforma laboral acompañada de   las otras reformas e inversiones previstas en Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, unas 170 reformas, pueden contribuir a   modernizar nuestro aparato productivo. Mediante el desarrollo de proyectos en los sectores tractores y actividades de futuro, ante   la creciente digitalización y descarbonización de la economía, y con el impulso a la innovación, ciencia, educación y formación profesional que deberían potenciar un nuevo modelo productivo, más justo, sostenible y duradero. Para ello se requiere un nuevo modelo laboral equilibrado y participativo, que se asiente en la mejora de la productividad, salarios dignos y   empleo estable y con derechos.

La hipocresía de un abrazo

Por Paco Ascón

Llevo más de sesenta años de militancia activa en el PSOE, como la mayoría de socialistas jóvenes de entonces, comenzamos con las básicas pero ilusionantes tareas de propaganda pues la estructura de nuestro partido en España era clandestina. Muchos fueron los zurriagazos de los grises en nuestras nalgas cada vez que disolvían nuestras charlas en la calle.

Cuando pague mi primera cuota, aún este partido era Socialista, todavía Isidoro en Suresnes lo era también, todos los militantes lo éramos, dentro y fuera del país, todo empezó a cambiar cuando Isidoro dejo de serlo y pasó a llamarse Felipe González. Durante un tiempo parecía que mi querido PSOE, seguía manteniendo su carácter social por encima de todo, pero no tardó es ser tanto el entusiasmo de la sociedad, que nos abrumo con una cantidad de votos, que provocaron la impotencia de cubrir con gente socialista los cargos que las urnas nos adjudicaban. Lo que en principio era una oportunidad de realizar nuestra ansiada utopía de una sociedad Justa, se convirtió en el comienzo de un brutal travestismo político en los hasta entonces exiliados socialistas que tuvieron que dar paso a toda la morralla trepa existente en el país que, como auténticos carroñeros, esperaban el poder por el poder.

Incluso para dar cabida a esa gentuza con urgencia, fue anulada la básica norma que tanto yo como el resto de socialistas coetáneos cumplimos a rajatabla: ser presentados por un viejo socialista y permanecer sin cargo orgánico al menos dos años. Allí fue cuando el socialismo de Felipe comenzó a diluirse, luego ya vino la desaparición del Marxismo, otros muchos retrocesos que dieron paso a lo que irónicamente se dio en llamar la moderación del partido, que en mi opinión era simple y llanamente derechización.

Cada vez se hacía más frecuente en los discursos y proclamas la socialdemocracia, en lugar del socialismo, las contradicciones con el tema de la OTAN, donde dije digo, digo diego… En fin, cada vez nuestro socialismo era menor, cada vez nos parecíamos mas a la derecha, más tarde, cuando parecía que una generación más joven pretendía regenerar nuestra estructura, en el colmo de la mayor indignidad, incluso se promovió por los dinosaurios acomodados en confortables puertas giratorias, un golpe de estado en nuestro organismo, pues un peligroso Pedro Sánchez al parecer, pretendía devolvernos a la izquierda. Felipe junto con todos sus fieles dinosaurios, no podían permitirlo, las difamaciones e insultos proferidos contra aquel nuevo secretario general, que la militancia había elegido, fueron brutales. Se le pusieron todas las zancadillas imaginables.

Mi indignación mayor es ver como ahora en este reciente congreso del que fue PSOE, tiene lugar el más hipócrita de los abrazos que yo he presenciado en mi vida, los que querían la desaparición del odiado Pedro, ahora lo aman con fervor o es que ven la posibilidad de derechizarlo aún más si cabe y lo peor, es que Pedro con el mismo grado de hipocresía, admite los abrazos de los reptiles que deberían estar extinguidos políticamente, que le quisieron clavar los puñales por la espalda con sus besos de JUDAS, mientras es aplaudido a rabiar cuando sin pudor repite una y otra vez la cantinela de la SOCIALDEMOCRACIA, que no es mas que la ocultación de habernos convertido ridículamente en una derecha más en nuestro país.

Es una pena, pero es lo que hay. La esperanza de una sociedad justa desaparece una vez más. Solo queda la anciana UTOPÏA de los que seguimos siendo socialistas y soñamos para nuestros nietos, una sociedad justa que nunca fuimos capaces de alcanzar.

No todo está perdido

Por Martin Lozano

Cuando parece que no hay solución, cuando ves que todo está perdido, cuando estás a punto de tirar la toalla porque no hay ninguna salida y desfallecido sientes que no hay ninguna esperanza. Cuando piensas que no tiene objeto la lucha y miras dentro de ti y solo ves el vacío. Cuando buscas y rebuscas sin encontrar nada que te traiga la luz, de repente en el horizonte un destello te hace que te detengas y que mires en aquella dirección. Escuchas con atención y oyes un murmullo que poco a poco va aumentando de volumen y distingues las palabras, sigues observando y el fogonazo de luz se amplía y distingues las formas.

Reflexionas y preguntas. Miras en internet y, como siempre, la máquina te da respuestas: vídeos de entrevistas, canciones; explicaciones de la ‘Wiki’ sobre su vida; observas pequeños retazos inconexos de definiciones sobre su ideología y sobre su género, si los tiene, o si los que tenía entonces son los mismos que ahora; grabaciones de su participación en sesudos y profundos concursos gastronómicos de la televisión pública, teniendo que aguantar a su repelente tocaya y nieta del descubridor del ‘gen rojo’. Inquieres a tus cercanos más jóvenes y recibes todo tipo de opiniones; a los más mayores no te atreves ni a preguntar.

Me alegra que una persona como Samantha o Iván, pues atiende a los dos nombres gracias a su no binarismo militante haya evolucionado, a sus 22 años, desde aquel trabajo de su asignatura de ‘Cultura Audiovisual’ por el que recibió una controvertida nota de 9, titulado ‘Maricón’, hasta este último ‘Por España’. Aquel, con rimas sencillas y fáciles, marcadas por un machacón ritmo tecno-máquina, imagino que exprimiendo sus posibilidades técnicas y musicales del momento, seguramente escasas. Este con un despliegue de producción audiovisual con todo lujo de medios a su alcance, escenografía, elenco de actores y escenarios, pasando por distintos géneros musicales, pasodoble electrónico, acid bacalaero, para terminar rapeando y con un final por sevillanas. En cuanto a la letra no tiene desperdicio, pidiendo que le den caña por España y circulando por todos los tópicos típicos ultraderechistas, fascistas y franquistas, con lucimiento de signos, banderas y Caudillo incluido, finalmente atacado, el Generalísimo, por una bandera tricolor.

Acaba de salir su último trabajo y además este mes de noviembre es perfecto para escribir sobre Samantha Hudson o Iván González Ranedo, una persona que ha evolucionado de adolescente maricón a joven patriota, dispuesto a sufrir todo por España. Me llena de esperanza que una ‘petarda’ loca y desquiciada pueda hacer un audiovisual como este ‘Por España’. Me hace no perder la esperanza sobre los jóvenes de mi país. Noviembre y su maravillosa luz otoñal se abre con las festividades de recuerdo a los muertos, a todos los muertos, los nuestros, los de los demás. Que continúa con la conmemoración del comienzo del asedio de la ciudad de Madrid, bombardeada, masacrada y no rendida hasta marzo del año 39, ciudad mártir no reivindicada ni por los propios madrileños, me refiero a la mayoría de ellos, los que votan a la liberticida Ayuso, esa que mata todo lo que nombra, al alcalde portavoz de los descendientes de los que cañoneaban y arrojaban las bombas sobre nuestros barrios. Y que acaba con el aniversario de la muerte de tres figuras señeras (¿se dice así?) de nuestra historia: Durruti, de cuya figura no cabe ninguna duda sobre su virilidad, apodado ‘el gorila’, líder de un movimiento, el libertario, en el que históricamente ha tenido cabida, entre otros, los sectores más marginales de la población, homosexuales y lesbianas, transexuales, prostitutas, ecologistas, nudistas, esperantistas, vegetarianos, presos, etc; Francisco Franco, ‘Paquita, la culona’, que siempre fue objeto de burlas sobre su masculinidad, por su voz, por sus ademanes, su fragilidad física, sus heridas de guerra, que han llevado a cuestionar hasta su posible paternidad; y José Antonio Primo de Rivera, ‘el Ausente’, de un atractivo sexual incuestionable, como la ambigüedad sobre sus preferencias amatorias con las hipótesis lorquianas, pendientes sus escuadras de la Revolución falangista, mirando los camaradas de la camisa azul en la soledad de la noche a los luceros, figura literaria esta un poquito gay. Revolución traicionada desde el principio por la temprana virilización de sus huestes y el apego al machismo más rancio de sus seguidores, al mismo tiempo que perdían su republicanismo, su laicismo, su socialismo de salón, relegando a la mujer al hogar, a la crianza de los hijos, a su Sección Femenina. Depredadores en sus incursiones nocturnas de rojos y maricones, para ellos tan cercanos unos y otros. Pobres fascistas, en estos tiempos deben estar pasándolo muy mal, su querida patria en manos de quien está. Samantha, ten cuidado con los del brazo en alto, hay cosas sobre las que no admiten bromas y el culo y su uso es una de ellas.

Gracias Samantha. Salud Compañeros.

Epílogo: no es que yo sea muy moderno (¡qué palabra más antigua!), es que tengo una hija Generación Z, qué no sé ni lo que significa (si se refiere a que es la última generación, es verdad, es mi última hija) y me tiene informado siempre de lo que se lleva (como se decía en los años sesenta).

Salvemos el planeta…

¿pero en beneficio de quién?

Todos estamos de acuerdo en que la naturaleza está siendo sobreexplotada y que las consecuencias de estos excesos son nefastas. En lo que quizás ya no estemos tan de acuerdo es en quién es el sujeto responsable del cambio climático.

Diversos medios de comunicación, políticos de todo signo y algunos de los que dicen ser expertos en la materia, generalizan y echan la culpa a la humanidad, en su conjunto, y se quedan tan tranquilos. Desde un punto de vista científico no hacen falta muchas más evidencias, la causa inmediata del cambio climático y de la destrucción del planeta es la forma de extraer, transformar y transportar la materia prima y los productos acabados. Es decir, la forma de producción del modelo económico hegemónico.

Una minoría de la sociedad se ha hecho millonaria con la extracción, refinado y comercialización del petróleo, como por ejemplo John D. Rockefeller, el gran explotador de esta materia prima desde 1870. Es solo un ejemplo. Otros, los “Rockefeller” de hoy en día, son los que se pasean por la estratosfera para ver la tierra desde 100 km de altura, emitiendo 100 veces más CO2 por pasajero que un vuelo comercial. O los que han acudido a la Cumbre de Glasgow en 400 jets privados. Son estos mismos magnates y líderes mundiales los que nos dicen que es necesario transformar la economía para salvar el planeta.

Llaman al consenso mundial para transformar, aunque quizás deberían decir reconvertir, la industria, su industria; pero claro, esa idea ya la utilizaron en la década de los 80 y 90, y está muy manida. Esos que no han dudado en despilfarrar y en contaminar, son los que nos llaman a la comprensión porque SU transformación incluye la destrucción de millones de puestos de trabajo.

Claro que hay que tomar medidas contra el cambio climático, pero verdaderas medidas que paren la degradación del medioambiente y respeten las condiciones de vida y trabajo de millones de personas: los trabajadores y sus familias. El único criterio que parece prevalecer en las medidas que algunos dirigentes económicos, políticos y mediáticos proponen es cambiar de materias primas para continuar incrementando el beneficio empresarial…

“Cambiemos algo para que todo siga igual “.

Veamos unos datos que nos da la publicación Nature Geoscience, en un artículo publicado en noviembre de 2013 (vol.6), bajo el título “Metales para una sociedad baja en carbón”, cuando compara el consumo de materiales de las instalaciones eólicas con las actuales tecnologías:

“A capacidad equivalente, las infraestructuras eólicas precisan hasta 15 veces más hormigón, 90 veces más aluminio y 50 veces más hierro, cobre y cristal”.

Nosotros repudiamos el negacionismo, pero no por ello tenemos que dejarnos llevar por la propaganda interesada y pagada por quienes anteponen su beneficio económico a la salud de los seres humanos y a la defensa de la naturaleza.

Del 31 octubre al 13 de este mes de noviembre, se ha celebrado la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), en Glasgow, en la que además de dirigentes mundiales han participado empresas como Iberdrola, entre otras muchas; tan preocupadas por lo que le pasa al planeta como por si podemos poner la calefacción o la lavadora. De lo poco en lo que se han puesto de acuerdo ha sido en que hay que destinar, cada año, miles de millones de los contribuyentes a combatir el cambio climático. Y de lo poco que sabemos sobre qué significa para estos señores “combatir”, es que la transformación verde y digital va a costar millones de puestos de trabajo.

Tenemos un ejemplo, no muy lejano en el tiempo, de lo que significa dar dinero público a las empresas para que se saneen y aborden su transformación tecnológica: la banca. De los 60.000 millones de euros que se les entregaron, un 6% del PIB, han devuelto escasamente un 10%, pero, desde 2010 han vertido a la sociedad más de 120.000 puestos de trabajo destruidos y grandes dosis de exclusión financiera, con el cierre de más del 50% de las oficinas.

Exigimos una Transición Justa, que la sostenibilidad no sea sólo un eslogan, que debe tener tres aspectos fundamentales:

  • Sostenibilidad Medioambiental.
  • Sostenibilidad Económica, sabiendo que el incremento permanente del beneficio es insostenible.
  • Sostenibilidad Social.

Teniendo en cuenta el momento en el que nos encontramos, la llamada Transición Verde, debe poner en el centro de atención a los ciudadanos y muy particularmente a los trabajadores (hombres y mujeres en plano de igualdad) y a los jóvenes.

No podemos seguir con unos costes energéticos de transición que se convierten por necesidad de unos en un lastre para la mayoría y negocio para los de siempre. No se pueden repetir anteriores cambios sociales perjudiciales, originados como consecuencia de Revoluciones Industriales que lejos de mejorar los medios y condiciones de vida de los trabajadores, empeoraron y crearon modelos políticos injustos y antidemocráticos que sólo el movimiento obrero pudo conjurar.

Estamos ante un cambio de modelo productivo de gran calado, y en consecuencia de Sociedad. Una sociedad que se revela, como lo comienzan a hacer los trabajadores de la industria.

No debería ser un cambio repentino como el que está imponiendo la banca a sus clientes, sino gradual, con grandes inversiones públicas en investigación y ciencia, lo que nos permitiria tomar decisiones democráticas en un sentido progresista y social; es por ello que consideramos necesario e imprescindible, establecer un nuevo PACTO SOCIAL.

Los ciudadanos, los trabajadores no podemos pagar las consecuencias de un modelo económico que ha causado semejante problema, una gravísima crisis climática, una secuencia de crisis económicas cada vez con mayor frecuencia y que además ha hecho aguas ante la gran crisis sanitaria de la que aún no hemos salido.

Estamos a tiempo.

Eduardo Hernández Oñate

Roberto Tornamira Sánchez

Militantes socialistas del PSOE en Madrid

Propuesta de Encuentro estatal de trabajadores activos y desempleados, pensionistas, jóvenes de todos los pueblos.

A pesar del boicot mediático, la manifestación estatal el 16 de octubre ha representado un hito en la movilización y resistencia frente los intereses del capital financiero; en concreto de la banca y las aseguradoras, que quieren privatizar el Sistema Público de Pensiones, intereses que el gobierno vehiculiza y para los que busca el apoyo de los sindicatos a través del “Diálogo Social”.

La movilización del 16-O ha sido un éxito, por varias razones:

Las reivindicaciones son claras y comunes. Los trabajadores, activos o en paro, los jóvenes, pensionistas… todos se reconocen en ellas:

  • Defensa del sistema público de Pensiones; Auditoría de las cuentas de la Seguridad Social.
  • Derogación de las reformas laborales y de pensiones.

Porque es un llamamiento a la unidad de todos los trabajadores y los pueblos.

Porque aúna exigencias sociales con la defensa de las libertades.

Porque pone en evidencia la necesidad de que los sindicatos se unan y se comprometan en la defensa de estas reivindicaciones.

El CATP ha participado en esta movilización que se ha convocado a iniciativa de la COESPE, y se reafirma en que debe continuar con los objetivos planteados. Prestamos una atención particular al “Llamamiento de sindicalistas en apoyo a la Auditoría para defender el sistema público de Pensiones”. Es una herramienta de lucha que debe tener desarrollo y continuidad.

Es el momento de ayudar a unir fuerzas y resistencias ante los planes que el capital, la UE, anuncia. Y, en particular, ante los cierres de empresas, despidos y “reconversiones y deslocalizaciones” que se preparan al amparo de la “economía verde” y los fondos de la UE.

Los trabajadores chocan con las instituciones del régimen monárquico, parapeto del capital financiero, al que secundan gobiernos y dirigentes políticos y sindicales.

Es necesario impulsar la movilización independiente ante los llamados al consenso con la derecha franquista y la patronal, organicémonos por las reivindicaciones y los derechos de los pueblos.

La Coordinación del CATP propone organizar un ENCUENTRO de trabajadores, jóvenes, pensionistas…

Proponemos el 15 de enero de 2022.

Llamamos a organizar colectivos, comités del CATP; territoriales, de empresa y/o centro de trabajo, que se reúnan, que participen en las movilizaciones, que nos hagan llegar sus propuestas y contribuciones.

Llamamos a buscar la relación organizada con los diferentes movimientos de resistencia que se desarrollan en Europa y en particular a participar en la Conferencia Obrera Europea que se organiza en febrero, en París, a iniciativa de trabajadores franceses y griegos.

LLAMAMIENTO DE SINDICALISTAS

(actualizado a 22oct21, con 440 firmantes)

Apoyamos la exigencia de una auditoría pública de las cuentas de la Seguridad Social

Llamamos a todos los trabajadores y trabajadoras a participar en la movilización en defensa de las pensiones del 16 de octubre

Gobiernos y medios de comunicación nos bombardean con la falsa idea de que el sistema público de pensiones sufre un déficit irreparable y que es necesario aplicar recortes de pensiones. Sin embargo, el Tribunal de Cuentas ha manifestado que sólo en el periodo comprendido entre 1989 y 2013, se han cargado a la Caja de la seguridad Social 103.690 millones de “gastos impropios”, no correspondientes a pensiones. Un estudio de CCOO amplia el periodo de cálculo y estima esos gastos impropios en más de 500.000 millones de euros. 

La COESPE ha levantado la exigencia de una auditoría pública de las cuentas de la Seguridad Social, exigencia que han apoyado otras organizaciones de pensionistas y que ha sido aprobada en numerosos congresos e instancias sindicales. Entre ellos, destacamos el Congreso de la Unión Provincial de CCOO de Sevilla, el de la Federación de Sanidad de CCOO, el de la Federación de Ciudadanía de CCOO de Madrid, el de la Unión de Jubilados y Pensionistas de UGT, el Congreso de UGT de Cataluña, el Congreso Confederal de UGT, y un largo etcétera. 

Como sindicalistas, nos preocupa el futuro del sistema público de pensiones. Defendemos el sistema de reparto y nos oponemos a todo recorte. Por ello, apoyamos la exigencia de una auditoría y llamamos a trabajadores y trabajadoras, tanto activos como pensionistas, a participar en la movilización convocada para el 16 de octubre y a continuar la movilización después de esa fecha.

Las firmas son a título individual:

Luis González Sanz, miembro Consejo Confederal CCOO; Roberto Tornamira Sánchez, Ex secretario general FeS UGT Madrid; Pepe Gimeno Ostariz, secretario general de FeSMC-UGT-Aragón; Mª José Wanceulen, secretaria general sindicato sanidad y sectores sociosanitarios de CCOO de Sevilla; José Miguel Villa Antoñana, Ex secretario general Federal de FeS-UGT; José Gallego Casaus, Ex secretario organización UGT-Sevilla; Javier Ordóñez Naranjo, presidente Comité de Empresa Hospital del Aljarafe, Sevilla; Juan Miguel Fernández, jubilado, afiliado FSP-UGT; Jacinto Romero Pacheco, secretario general de FeSMC-UGT-Extremadura; Silvia Martínez Fernández, secretaria general UPTA Euskadi; Jesús Béjar Sánchez, sindicalista de CCOO Getafe; Jesús María Pérez Martínez, UJP-UGT Euskadi; Íñigo Fernández Villasante, UPTA-Euskadi; Mikel González, Sº Organización UPTA-Euskadi; Francisco Cuso, FeSMC-UGT Madrid; Pablo García Cano Locatelli, sindicalista de CCOO Industria y secretario del comité de empresa de John Deere, Madrid; José Francisco Domínguez Sevilla, sindicalista de CCOO-Educación; Miguel González Mendoza, afiliado UGT-FSP; José A. Iniesta Martín, delegado UGT Ayuntamiento Sant Boi; Víctor Iniesta García, afiliado UGT-FeSMC; Rafael Aguilera Sánchez, UGT Catalunya, región metropolitana; José Mª Herrera Molina, CCOO Sevilla; Blas Ortega Llavador, sindicalista FeSP-UGT-PV; Neus Roig Saiz, sindicalista UGT Tarragona; Xabier Arrizabalo Montoro, miembro Junta Personal Docente e Investigador, Universidad Complutense de Madrid por CCOO; Teodoro Escorial Clemente, Ex miembro de la Ejecutiva Confederal de UGT; Fabián Benito Delgado, sindicalista UGT, jubilado; Josep Antoni Pozo González, Secretario general Sección Sindical UGT Ayuntamiento Sabadell; Eduardo Hernández Oñate, sindicalista UGT Metro de Madrid; Jesús Vara Castrodeza, Ex secretario general FeS-UGT Castilla y León; Guillermo Martínez Robles, Ex secretario general sector financiero, seguros y oficinas FeSMC-UGT Castilla y León; Carlos Prieto Carretero, responsable de contact center de FeSMC-UGT; Pedro Sánchez Catalá, secretario general de UGT-Prosegur; Manuel Nolla, sindicalista de CCOO RTVE; Paco Cepeda González, miembro ejecutiva Artes Gráficas, papel y cartón CCOO Madrid; Iñaki Merino Montes, sindicalista UGT Euskadi; José A. Fernández Guerras, sindicalista UGT Madrid; David Lemore Martínez, Afiliado de UGT; Miguel Sagües Navarro, Jubilado abogado de CCOO. Miembro de ASTRADE; Ignacio Bruna, Sindicalista de UGT; Ángel García Manchado, Miembro del Comité de Empresa de Telemadrid por UGT; Victoria Camarena Grau, secretaria general de UGT en Ibercaja; Ángela Santiago Cascallana, miembro de la dirección Sectorial de Seguros y Oficinas de FeSMC-UGT; Estefanía De Toro Torrijos. Secretaria Organización de la Sección de UGT en Quiron prevencion, y secretaria general de la Sección de UGT-Madrid en Quiron prevencion; Rubén Ranz Martín, militante del Sindicato de Comercio de UGT; Manuel Martín Beato, sindicalista de UGT en Metro de Madrid; Francisco Sánchez García, UGT-Guadalajara; Gema Alonso Porres, sindicalista de UGT; María Jesús Vivar Alonso, sindicalista de UGT; Evelio Ángulo Álvarez, responsable sindical de UGT; Monika Benito Gascón, sindicalista FeSMC-UGT-Catalunya; Jesús García San José, ex secretario general de UGT en Puertos del Estado; Daniel Pascual González, sindicalista de UGT en Metro de Madrid; Juan Fernando Díaz Mayordomo, sindicalista de UGT-Madrid; Kami A. Rafiei Kazemi, Jubilado afiliado de UGT en Madrid; Jesús Sanz González, sindicalista de UGT en el Sector de Seguros; Alfonso Castillo Gallardo, Coordinador UGT en el Ministerio de Defensa; Eduardo Sabina Blasco, miembro de la Comisión Permanente de IS-PSOE de Madrid y militante de FeSP-UGT; Daniel Pons Gené, secretario general de UGT en Cajamar; Alberto Elosua Alvarado, vicesecretario General UGT FeSMC Euskadi; Carmen Alonso Montaña, Jubilada, afiliada al PSOE; Miriam Zarallo González, delegada CCOO limpieza Hospital Virgen del Rocío; Pepe Hernández Aparicio, secretario general de FeSMC-UGT-Murcia; Aida Sánchez Merino, militante sindical de UGT-Madrid; Antonio Guerrero Cabanillas, jubilado. Afiliado a la Unión de Jubilados y Pensionistas de UGT en Madrid; Lena Balaguer, profesora, delegada sindical UGT Ayuntamiento de Sabadell; Carlos Rivera, delegado sindical, UGT Ayuntamiento de Sabadell; Carlos González D’Anglade, secretario general de UGT en GSS Line/COVISIAN Madrid; Ramon Cebrián FSP-UGT Catalunya; Juanjo Casado, región metropolitana UGT Catalunya; Juan García, jubilados UGT Baix Llobregat; Paco Calero, UGT Vallès oriental; Mariángeles Pérez Soler, delegada CCOO Vallès Occidental (Dependencia); Joseba Izaga Urrutia, FeSP UGT, Administración Gobierno Vasco; María Pedraza López-Rey, responsable Federal del Sector Seguros y Oficinas de FeSMC-UGT; Francisco García Jiménez, jubilado. Afiliado al PSOE en Ciudad Real; Pedro Cobo Cuesta, Sindicalista de UGT-Cantabria; José Manuel Arévalo Badía, sindicalista de UGT-Jaén; Xavier Casas, UGT Girona; Eugenio López Torres, delegado sindical CCOO Hospital Virgen del Rocío; José Francisco Jiménez Zamora, delegado Sindical CCOO Sanidad Sevilla; Mª Mar Valerio López, delegada sindical CCOO Hospital Virgen del Rocío; Lisandro Moreno Jiménez, delegado CCOO Ayuda a Domicilio Sevilla; Isabel Mª Márquez García, responsable secretaría Mujer sindicato Sanidad CCOO Sevilla; María Visitación Fernández Gutiérrez, responsable Provincial del Sector de Seguros y Oficinas de FeSMC-UGT-Málaga; Esther Alòs García, secretaria general sección sindical UGT Universidad Autónoma de Barcelona; Ramon Voces Merayo, sindicalista CCOO, Enseñanza. Cataluña; Abel Rodríguez afiliado a la Federación de Pensionistas de CCOO; Javier Castro Navarrete, delegado CCOO Ayuntamiento de Sabadell; Oscar Hidalgo, CCOO Metro de Madrid; José Luis Sánchez, CCOO Metro de Madrid; Alfonso Blanco, CCOO Metro de Madrid; Saúl García, CCOO Metro de Madrid; Miguel Gersol, sindicalista de UGT; José Giráldez Camus, secretario general de FeSMC-UGT Cantabria; Pilar Fernández Rufo, Sindicalista de FeSMC-UGT-Sevilla; Carmen Cordero Ríos, sindicalista de UGT-Sevilla; Máximo Fernández Gómez, ex secretario Federal de Formación de FeSMC-UGT; Ester Guerrero Nistal, sindicalista del Sector Aéreo del USO; Antonio Temporal, sindicalista FeSP-UGT-PV, jubilado; Sebastià Castellano, sindicalista FeSP-UGT-PV; Juan Torres, sindicalista FeSP-UGT-PV, jubilado; Javier Parrilla, sindicalista FeSP-UGT-PV; Maripau García-Cupertino, sindicalista FeSP-UGT-PV; Manuel Gutiérrez Pinto, sindicalista UGT-Sevilla; Santos Sánchez Alonso, responsable UGT-Galicia; Fermín de Con Longo, secretario General de FeSMC-UGT-Asturias; José Luis Faus Arias, secretario General de FeSMC-Melilla; Jesús Trancho Lemes, secretario General de FeSMC-UGT-Canarias; Irene Fernández Sánchez, sindicalista de UGT-Salamanca; Concepción Hormigo Gordillo, sindicalista de UGT-Sevilla; Juan Piqué Cerdán, secretario General de UGT en BSM-Cataluña; Juan José Fuentetaja Olmos, profesor de Tecnología en enseñanzas medias de Madrid; Guadalupe González Gallardo. Ejecutiva Federación Sanidad CCO Andalucía; Antonio Montaño Ramos, Ejecutiva Federación Sanidad CCO Andalucía; Carmen Romero Sánchez, Ejecutiva Unión Provincial de CCOO de Sevilla; Sonia Mandaloniz Leal, secretaria general Sección Sindical CCOO John Deere (Madrid); Ernesto Moñino Chacón, miembro comité empresa John Deere, Madrid (CCOO); Florencio Andrés, miembro comité empresa John Deere, Madrid (CCOO); Alberto Barquero Moreno, miembro comité empresa John Deere, Madrid (CCOO); Javier Triviño del Río, miembro comité empresa John Deere, Madrid (CCOO); Antonio Fernández Olivares, miembro comité empresa John Deere, Madrid (CCOO); David Carrasco Pozo, miembro comité empresa John Deere, Madrid (CCOO); David Mejías Sánchez, delegado salud laboral en John Deere, Madrid (CCOO); Raúl Bedrina Saura, miembro comité empresa de John Deere, Madrid (CCOO); Eva María Sánchez Martínez, delegada sindical Ajuntament de Sabadell; Mercè Bermúdez López, delegada de l’Ajuntament de Sabadell; Paco Figueroa, sindicalista CCOO Airbus Sevilla; Ángel Limones Rodríguez, sindicalista de UGT-Sevilla; Elvira Ramírez Peinado, sindicalista de UGT-Jaén; Manuel Muñoz, UGT Correos, jubilado Barna; Juan Salvador Villagrasa, delegado UGT Correos Barna; Eugenio Rodríguez Jiménez, delegado UGT Correos Barcelona; Antonio García, afiliado CCOO Cornellá – Barcelona; Roque Borras Medina, delegado Correos UGT Barcelona; Gloria Jiménez Rodríguez, mujer republicana, Málaga; Carlos M. Doblado Ortega, delegado de UGT Ayuntamiento de Sant Boi; Elisabet Huertas Cejudo, delegada UGT Ayuntamiento de Sant Boi; Jesús Cuevas Canales, delegado UGT Ayuntamiento Sant Boi; Mª José García Lucas delegada de UGT Ayuntamiento Sant Boi; Emma Obiols Mas, delegada UGT Ayuntamiento Sant Boi; Guadalupe Torres Repollo, delegada UGT Ayuntamiento Sant Boi; Javier Fuentes Goyanes, delegado UGT Ayuntamiento Sant Boi; Joan Muntana, afiliado UGT Girona; Miguel Poca i Sánchez, afiliado UGT Barcelona; José Manuel Ocaña, afiliado UGT Barcelona; Rubén Valdés García, afiliado UGT correos Barcelona; Juan Ortiz, sindicato de maquinistas Metro de Madrid; Javier del Llano, sindicato de maquinistas Metro de Madrid; Pablo Perea, sindicato de maquinistas Metro de Madrid; Sergio Hoyuelos, sindicato de maquinistas Metro de Madrid; Javier Muñiz Ontín, miembro de la Comisión Ejecutiva Estatal de UGT en BBVA; Luciano Pereda Valdemoro, secretario de Administración de la Sección Sindical Estatal de UGT en Caixabank; Juan Sánchez Fernandez, ex secretario general Federal de FeS-UGT; Germán Payán Gómez, sindicalista de UGT-Sevilla; Sebastián Moreno Rodríguez, ex secretario Federal de Banca en FeS-UGT; Ana María Díaz Díaz, sindicalista de UGT-Madrid; Gloria Díaz Díaz, sindicalista de UGT; Alexis Mecho Sorribes, sindicalista UGT. sector cerámica Castellón; Ana Usero Mainer, secretaria General de la Sección Sindical de UGT-Caixabank-Madrid, firma en nombre de toda la Comisión Ejecutiva; Antonio Deusa Pedrazo, Ex Vicesecretario General Federal de FICA-UGT; Elisabeth Montoro, delegada UGT Ayuntamiento Sabadell 158 primeros firmantes y 282 sindicalistas más.

¿Obedecen los planes de transición verde a la necesidad de salvar el planeta?

El diario La Vanguardia del 24 de octubre publica un artículo titulado “El alza de la luz amenaza con provocar parones en la industria”. De igual manera, los últimos meses estamos sufriendo los perversos efectos del mercadeo de la energía en manos del oligopolio energético (ver artículos en tribuna socialista, 126, sin ir más lejos). Entre estos efectos perversos se encuentra la subida exponencial del precio de la electricidad que provoca pobreza energética que sufren cada vez más hogares, aumento de los precios de productos de primera necesidad, que nos lleva a una inflación que se sitúa entre el 3% y el 4%, y ahora amenaza con parar la industria. El debate sobre el cambio climático y la transición energética se sitúa como prioritario para la clase trabajadora, no solo por los efectos negativos del cambio climático sobre el planeta, los ecosistemas y la humanidad, sino también por las consecuencias desastrosas sobre las relaciones entre el capital financiero (como propietarios de los medios de producción) y la mayoría social que conformamos el 99% de la población mundial. Analicemos:

¿Qué causa el cambio climático?

Por activa y por pasiva se nos atribuye a todos y cada uno de nosotros por igual la responsabilidad sobre el cambio climático. No reciclamos lo suficiente, consumimos productos contaminantes, malgastamos alimentos, agua, luz, gas… ¡Ya está bien!.

Si hay tres cosas claras sobre el deterioro del medio ambiente es que:

1.-El cambio climático es consecuencia de un sistema de producción de bienes de forma intensiva basado en la producción masiva al mínimo coste posible y en la expoliación de los recursos naturales que son de todos. Es decir, el desarrollo insostenible.
2.- La segunda cuestión, aún más importante si cabe, es la propiedad privada de los medios de producción que para la obtención de su tasa de beneficio a corto plazo no duda en despilfarrar los recursos naturales, contaminar, o reducir el coste de la fuerza productiva de la mano de obra.
3.- Un sistema económico basado en la “obsolescencia programada” y el fomento del consumismo capitalista. Les aconsejo ver el documental de TVE “Tirar, comprar, tirar” que retrata bien las consecuencias de esta relación entre consumo y deterioro del medio ambiente.

Las alternativas propuestas para luchar contra el cambio climático: Los objetivos de desarrollo sostenible

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) constituyen un llamamiento universal a la acción para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y mejorar las vidas y las perspectivas de las personas en todo el mundo. En 2015, todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas aprobaron 17 Objetivos como parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en la cual se establece un plan para alcanzar los Objetivos en 15 años.

Para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, se ha estimado que las necesidades anuales de inversión en todos los sectores serían entre cinco y siete billones de dólares.

La Alianza Mundial de Inversionistas para el Desarrollo Sostenible, una coalición apoyada por las Naciones Unidas de 30 líderes empresariales que se presentó en octubre de 2019, trabaja para movilizar recursos en favor del desarrollo sostenible. Pueden ver en este enlace los objetivos y la lista de estas 30 multinacionales, y hacerse una idea de que los objetivos de la alianza mundial de inversionistas sigue siendo la de mantener e incrementar su tasa de beneficio con la excusa del desarrollo sostenible, en un sistema capitalista colapsado.

Si los inversionistas son los que deben procurar la sostenibilidad del sistema es como poner al zorro al cuidado de las gallinas.

Por poner solo un ejemplo concreto, uno de los ODS es el número 13: la acción por el clima, sobre el que el Secretario General de las Naciones Unidas ha propuesto 6 medidas:

Empleos verdes y crecimiento sostenible e inclusivo.

Economía verde: hacer que las sociedades y los pueblos sean más resilientes mediante una transición justa para todos y que no deje a nadie atrás.

Invertir en soluciones sostenibles: los subsidios a los combustibles fósiles deben desaparecer y los contaminadores deben pagar por su contaminación.

Afrontar todos los riesgos climáticos.

Cooperación: ningún país puede triunfar por sí solo.

La transición verde

El 14 de julio de 2021, la Comisión Europea adoptó una serie de propuestas para adaptar las políticas de la UE en materia de clima, energía, transporte y fiscalidad con el objetivo de reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero en al menos un 55% en esta década. La mayor utilización de energías renovables y la reducción del consumo son dos de esas propuestas. Una pregunta a los inteligentes lectores de TS: Si el precio de la energía es más caro ¿se reduce el consumo?.
Además, esta transición verde que nos propone la comisión europea, basada en la descarbonización de la economía, tiene otras 11 iniciativas legislativas entre las que destacan:

  • Detener la fabricación de automóviles de motor de combustión en 2035.
  • Gravar las importaciones de productos que generan CO2. En el caso del sector de la automoción, un ingeniero con más de 20 años de experiencia en el sector nos dice: “ningún ingeniero serio da crédito a la persecución del diesel como combustible. No ha habido ningún sector donde se haya conseguido más avances medioambientalistas que en el diesel.” Sin embargo, el bombardeo mediático contra los combustibles fósiles, y la apuesta decidida por el vehículo eléctrico forman parte de los planes de la UE para esta década. ¿con qué consecuencias?. La fabricación del vehículo eléctrico necesita menor mano de obra. Solamente en España (segundo productor de vehículos de la UE) se cifra en que la mitad de los puestos de trabajo (unos 150000) pueden tener sus días contados.
    China ha parado su producción industrial en ciertas regiones para no colapsar su gasto energético y de paso que sus productos no tengan el recargo sobre C02, provocando desabastecimiento de materias primas y de piezas en los mercados occidentales. Particularmente, en Europa, y concretamente en España, la extensión de los ERTES no es producida por la pandemia, sino por el desabasteciento del sector.

El día 13 de julio el Gobierno español aprobó el proyecto estratégico para la recuperación y transformación económica (PERTE) sobre el vehículo verde y conectado. SEAT-Volkswagen ya se ha presentado como candidata para ser receptora de dichos fondos europeos.

Igual que otras muchas multinacionales, de la automoción y de otros sectores, los fondos europeos se están convirtiendo en inyecciones de dinero para una transición verde hacia una economía descarbonizada y que necesita de menos mano de obra.

En noviembre de 2021 tendrá lugar en Glasgow una nueva cumbre de la ONU para dar un paso más en el proceso de descarbonización. Todo apunta a la adopción de medidas para aumentar la fiscalidad de combustible para vehículos y calefacción. Sus efectos sobre los precios y las necesidades energéticas de la población pueden ser explosivos.

Digitalización de la economía

No se trata de otra cara de la misma moneda. La digitalización de la economía es otra versión para aplicar los planes de mantenimiento y aumento de la tasa de beneficio para las empresas de servicios.

Con la excusa de la descarbonización de la economía los bancos cierran sucursales, echan a la calle a decenas de miles de trabajadores del sector, ofrecen un menor servicio a los clientes cautivos y nos cobran más comisiones ya no solo por las gestiones realizadas (que ya es discutible) sino por guardar el dinero en una cuenta bancaria. La ciudadanía está presa de un sistema que nos obliga a tener el dinero en el banco, y del que directamente se nos roba parte de los rendimientos de nuestro trabajo.

Según el director del Banco de España, Hernández de Cos hoy hay en España un 9% de las empresas que son insolventes y a las que se debe dejar de subvencionar. El único problema para dejar morir estas empresas y los miles de puestos de trabajo es el alto coste social que tal medida conllevaría.

Nadie cuestiona la propiedad privada de los medios de producción

Al principio de este artículo hablaba de tres grandes causas para el desastre ambiental en que estamos sumidos:

1.-El cambio climático es consecuencia de un sistema de producción de bienes de forma intensiva basado en la producción masiva al mínimo coste posible y en la expoliación de los recursos naturales que son de todos. Es decir, el desarrollo insostenible.
2.- La propiedad privada de los medios de producción que para la obtención de su tasa de beneficio a corto plazo no duda en despilfarrar los recursos naturales, contaminar, o reducir el coste de la fuerza productiva de la mano de obra.
3.- Un sistema económico basado en la “obsolescencia programada” y el fomento del consumismo capitalista. Les aconsejo ver el documental de TVE “Tirar, comprar, tirar” que retrata bien las consecuencias de esta relación entre consumo y deterioro del medio ambiente.

Ninguna de las medidas adoptadas por las distintas instituciones a nivel mundial, europeo o gubernamental va encaminada a su corrección.

En cambio, se toman medidas para la reconversión de los sectores a la producción (en manos de multinacionales) y utilización de energías limpias, afrontando una supuesta tercera revolución industrial en la que el encarecimiento de los bienes y servicios de primera necesidad y la menor utilización de mano de obra son determinantes para que el capital financiero y la alianza mundial de inversionistas sigan obteniendo su beneficio, eso sí, por el bien del planeta. Esta tercera revolución industrial que nos proponen no es sino una obsolesencia programada del sistema económico mundial para inventar otro (aparentemente) en el que las relaciones de dominación del capital financiero sobre la clase trabajadora sigan incuestionadas.

Cuidado con el consenso

Que la necesaria causa común de “salvar el planeta” no nos ciegue para ver que los verdaderos causantes del problema no solo no pueden ser parte de la solución sino que además lo agravarán. El consenso de todos los seres humanos, ricos y pobres, explotadores y explotados, no solo es una falacia sino además un insulto a la inteligencia colectiva del 99% de la población. Ningún plan elaborado por los destructores del planeta y dueños del sistema va a propiciar otra cosa que continuar expoliando los recursos naturales y explotando a la inmensa mayoría social que somos la clase trabajadora.

Baltasar Santos
Comité de Redacción de Tribuna Socialista

Editorial

¿Resurge la socialdemocracia europea?

Dicen que estamos ante el resurgir de la socialdemocracia ¿es esto cierto o es un espejismo? 

El SPD (Sozialdemokratische Partei Deutschlands), ha crecido en votos y escaños. Ha pasado del 20,5% de 2017 al 25,7% en las elecciones del 26 de septiembre. Resulta excesivo hablar de resuirgimiento si recordamos el 45,8% que octuvo en 1972 o el 40,9% de 1998. Sin duda, el SPD en Alemania, como el PSOE en España, continúa siendo el partido de referencia para la mayoría de la clase trabajadora.

La coalición conservadora CDU/CSU, acumula su segunda caída consecutiva: obtuvieron un 41,5% de los votos en 2013, cayeron al 33% en 2017 y cae al 24,1% en estas últimas elecciones. Más que de resurgir socialdemócrata habría que hablar de una alternancia en el gobierno.

El Partido Socialista de Portugal, en las elecciones municipales del 26 de septiembre, perdió un 5% de apoyo respecto a las municipales de 2017, siendo derrotado en Lisboa y en grandes ciudades como Coimbra o Funchal.

El caso del partido Laborista Noruego es similar. Tras las elecciones celebradas el día 13 de septiembre gobernará en minoría, con el apoyo del Partido centrista, a pesar de haber perdido 1,1 puntos, pasando del 27,4% de los votos que obtuvo en las elecciones de 2017, al 26,3% obtenido el mes pasado.

El Partido Democrático italiano, en las municipales del 18 de este mismo mes, ha obtenido unos buenos resultados: ha ganado alcaldías como la de Roma o Turín. Pero no se puede perder de vista que la abstención se ha disparado al 56% del censo electoral.

Celebramos los avances de estos partidos socialdemócratas y de centro izquierda, pero afirmamos que la situación de la socialdemocracia en su conjunto, no permite alharacas.

El 15, 16 y 17 de este mes se ha celebrado el 40 Congreso Federal del PSOE. Se ha dedicado tan solo una hora, a debatir el periodo 2017-2019, en el que se han producido dos elecciones generales y las autonómicas de Madrid. Como muy acertadamente ha dicho Cándido Méndez en un artículo publicado por la Cadena SER el sábado 16: “Los temas para debatir son muy interesantes, pero no hay ninguna de ellas (mesas de debate) que analice en profundidad el futuro del trabajo, en el marco de la doble transformación verde digital”. El Congreso de un Partido democrático es donde se supone que se fraguan las líneas maestras de la acción política de cara a los próximos cuatro años; líneas que deberían ser el programa electoral con el que el Partido acuda a las elecciones generales que, si no se adelantan, se celebrarán en otoño de 2023.

Paralelamente al desarrollo del Congreso, el sábado 16 de octubre, llegadas de todos los puntos del país, se manifestaban en Madrid más de 20.000 personas en defensa del Sistema Público de Pensiones y en demanda de una auditoria pública a las cuentas a la Seguridad Social. El congreso hubiese sido un buen lugar para dar una respuesta pública y satisfactoria para esa justa demanda. ¿Por qué no se ha hecho?

Otro ejemplo que muestra el “divorcio” de las grandes organizaciones con las masas, es la cuestión de la Monarquía y lo acaecido en el Congreso a ese respecto. Este mismo mes de octubre, la Plataforma de Medios Independientes (PMI) hacía pública una encuesta: el 53% “ve la Monarquía como una institución de otro tiempo”, un 43,8% considera necesario un referéndum sobre la forma de Estado y la mayoría se decanta por la República con un 39,4% frente al 31% que prefiere la monarquía. Sin embargo, el congreso no solo no ha no ha tratado esa opinión de la población, ¿por qué no se tienen en cuenta esas preferencias que emanan del pueblo y que corresponden a nuestra mejor tradición republicana? Por contra, se han puesto impedimentos para que se debatan las enmiendas sobre República, como la presentada por Izquierda Socialista. Apareciendo ante nuestros votantes como un partido más de los que encubren al rey corrupto.

A mitad de mandato, aseveramos que hay luces y sombras de cara a las próximas elecciones generales. No invertiremos tiempo en aplaudir las luces, como: la derogación del Artº. 315.3 del Código Penal, los avances sociales como la de Memoria Democrática o la de Eutanasia; si bien queda mucho por hacer.

A pesar del anuncio mediático del discurso de cierre de Pedro Sánchez, no nos queda más remedio que criticar al Gobierno, por no haber derogado aún las reformas laborales: la primera abrió las puertas a la brutalidad de la segunda. Continúan vigentes los cambios de 2010, como: la posibilidad de descuelgue del convenio por parte patronal; el abaratamiento de la indemnización por despido improcedente al pasar de 45 a 33 días por año; o la calificación de los despidos objetivos, con 20 días de indemnización. Por supuesto fue la reforma de 2012, impuesta por el gobierno de Rajoy, la que provocó una enorme destrucción de empleo con derechos, devaluó los salarios e incrementó la temporalidad, con elementos como: la subordinación del convenio sectorial al de empresa, la eliminación del principio de ultraactividad o las facilidades dadas a las empresas para implementar Expedientes de Regulación de Empleo.

La clase trabajadora, con sus organizaciones a la cabeza, respondió con tres huelgas generales (1 en 2010 y 2 en 2012). Nueve años han pasado desde la última huelga general y las reformas siguen intactas, a excepción del Artº. 52 d) que permitía despedir a los trabajadores por caer enfermos, derogado en febrero de 2020.

Otra sombra importante del Gobierno actual (PSOE y UP) es la reforma de pensiones que está en marcha, por la que se pretende penalizar a los trabajadores y trabajadoras con largas carreras de cotización y a las cotizaciones más altas.

De estas cuestiones que afectan a millones de ciudadanos, no tenemos ni una solo noticia en las resoluciones del Congreso. No somos ingenuos; tanto la materia laboral, así como de pensiones, están entre los “compromisos” adquiridos con las instituciones europeas a cambio de los “Fondos de Recuperación, Transformación y Resiliencia”. Es decir, el daño que las reformas laborales infringen a los trabajadores en activo, a los jóvenes trabajadores… y la devaluación del Sistema Público de Pensiones, es moneda de cambio para unas inversiones de las que, previsiblemente y como siempre, se beneficiarán las grandes corporaciones empresariales.

No nos vengan con que repercutirá positivamente en los trabajadores, pues ni la digitalización ni la transformación que promete la “economía verde” garantizan el empleo ni la recuperación. Es precisamente a nombre de la digitalización que se ha “justificado” la destrucción de cientos de miles de puestos de trabajo; un ejemplo de ello son el sector financiero, el de las artes gráficas…

Respecto al eufemismo de la “Economía Verde”, ya se está generando destrucción de empleo; no tanto por el cambio del producto final como por la deslocalización de las fábricas: ejemplo de ello es NISSAN o las cuencas mineras tras la descarbonización.

¿Resurge la socialdemocracia?, nos gustaría poder celebrar el verdadero resurgir de políticas que defiendan los derechos de la mayoría social: el empleo de calidad y con derechos, la salud y la educación públicas, la robustez de los sistemas públicos de pensiones, es decir, la defensa del Estado de Bienestar.

La mayoría social: los trabajadores y trabajadoras, los y las jóvenes trabajadores y estudiantes, los y las pensionistas, los autónomos, los desempleados y desempleadas son los votantes que después se echan de menos en elecciones. Quizá, porque no ven soluciones a sus problemas en los partidos de izquierda o porque se han visto defraudados una y otra vez. Buen ejemplo de esto es la situación de la socialdemocracia en Madrid.

Comité de Redacción

40 congreso del PSOE- El congreso de la unidad.

Por María Iglesias Domínguez- Periodista, Redacción Tribuna Socialista

El PSOE celebró el pasado fin de semana su 40 Congreso Federal en Valencia.

Un congreso clave en el que el partido quiso exhibir su unidad interna, después de un 39 congreso que devolvió la secretaria general a Pedro Sánchez tras haber sido defenestrado por el aparato y unas primarias muy duras que dejaron el partido roto; el otro objetivo del 40 congreso era el de reforzar su liderazgo de cara a las próximas citas electorales.

Los expresidentes del Gobierno Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, participaron en el encuentro que reivindicó el pasado y el presente del partido y ha sentado las bases para las próximas elecciones generales y la mayoría de las autonómicas, previstas en 2023.

La intención de la actual dirección del PSOE estaba clara, reforzar el mensaje de unidad que el partido socialista pretende afianzar, además de los expresidentes y de Joaquin Almunia (también secretario general del PSOE junto al gran ausente, Alfredo Pérez Rubalcaba) estuvieron presentes barones, ministros y exdirigentes, aunque no todos con el mismo mensaje ni con las mismas ganas de cerrar unas heridas que aún sangran en muchos sectores del partido. Y a pesar de ello y para muestra de esa reconciliación, el abrazo entre los dos históricos del partido, González y Zapatero, y Sánchez.

Los mensajes fueron muy diferentes en el caso de Zapatero y González, también los aplausos con los que fueron recibidos los mismos. Zapatero repitió o en su intervención que es un PSOE que solo piensa en el futuro de España y que es el centro de gravedad de la política española, un partido necesario, fue ovacionado de manera permanente. 

Mientras que González, defendió el régimen del 78, dijo estar disponible y se ofreció a Sánchez con lealtad ante un proyecto que encabezó durante 23 años, pero con libertad para ser crítico. «Yo no interfiero, estoy disponible. Ni siquiera pretendo que se tome en cuenta mi opinión», eso sí defendió de manera clara la gestión del Ejecutivo durante la pandemia, aunque sin citar a Sánchez tal como se esperaba de él.

El congreso había sido planeado meticulosamente, para que nada quedara al azar, pensado para remarcar una y cientos de veces la palabra unidad, algo que parece que se consiguió.

El debate de las enmiendas en la que algún presidente de las comisiones de trabajo como es el caso de Rafael Simancas, no permitieron pasar a plenario para su voto posiciones claras de la militancia como es el caso de la república defendidas por Izquierda Socialista y Juventudes Socialistas( despachadas en el texto con unas cuantas frases con poco contenido) y la falta de debate con la que el presidente del congreso, Ximo Puig despachó la gestión, fueron los elementos más discordantes de un congreso que por lo demás consiguió la mayoría de los objetivos que se había marcado.

El discurso con el que el secretario general cerró el congreso, hablaba de unidad y de reivindicar el legado del PSOE durante toda la historia de la democracia, en España y en el mundo y especialmente en Europa, donde ha ido ganando lentamente terreno a la derecha.

Sánchez subrayó los compromisos con los que se presentó a las elecciones que emanan de la resolución política que los delegados y delegadas respaldaron este sábado, tras transaccionar y debatir numerosas enmiendas y sin tiempo para el debate, el presidente subrayó que Gobierno avanzará poniendo punto final a la ley mordaza y a la reforma laboral del PP, impuestas sin acuerdo, que precarizaron contratos y devaluaron salarios que ayudará a fortalecer Europa y llevará «a término» la abolición de la prostitución, «que esclaviza a las mujeres en nuestro país». Esta fue una de las demandas más contundentes del cónclave socialista.

Se detuvo en la pandemia, en los primeros momentos de ésta, cuando todavía casi todo era un misterio y contó como recibió el aliento de sus compañeros. Mostró su gratitud a los ministros actuales y a los que salieron del Gabinete, a los barones, alcaldes, concejales, a todos los que estuvieron para luego agradecer a los trabajadores y trabajadoras de los servicios esenciales que nos permitieron seguir adelante….

La pandemia “ha hecho aún más reconocible a un PSOE que ha sido leal a sus valores y principios y a un Ejecutivo que ha cumplido sus palabra», desplegando una exitosa campaña de vacunación (el 90% de la población mayor de 12 años tendrá pauta completa a finales de año) y aprobando las peticiones de sindicatos como el ingreso mínimo vital, la protección de los ertes, la ley de eutanasia o la subida del salario mínimo. «

“Hemos gobernado con serenidad, y no nos lo han puesto fácil, con un sentido profundo de la justicia social, el PSOE suma la experiencia de los mayores a la esperanza de nuestros jóvenes» continuo Sánchez

Y así desgranó una discurso en el que defendió la socialdemocracia como única forma de gobernar para todos y el ya clásico, “no dejar a nadie atrás”.

El mensaje de unidad que durante todo el congreso exhibió el PSOE, fue avalado y certificado por los delegados y delegadas, casi el 95% dio el si a su propuesta de nueva ejecutiva federal, de 42 miembros.

Las federaciones de Andalucía y Madrid son las que tienen más peso en la nueva Ejecutiva diseñada por Sánchez, en la que todos los territorios están representados, y mantienen un papel relevante Cataluña, Comunidad Valenciana y Castilla y León.

La nueva ejecutiva

La nueva cúpula socialista mantiene 12 miembros de la saliente e incorpora 30 caras nuevas, son un total de 42 miembros, frente a los 46 de la Ejecutiva anterior, una cifra algo más reducida.

En la Ejecutiva Sánchez ha incluido a seis ministros: Félix Bolaños (Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática), Carolina Darias (Sanidad), Diana Morant (Ciencia e Innovación), María Jesús Montero (Hacienda), Isabel Rodríguez (portavoz) y Pilar Alegría (Educación).

En lo que se refiere a la representatividad territorial, todas las comunidades autónomas estarán representadas en la nueva ejecutiva socialista. Si se computan los integrantes de la Ejecutiva Federal con cartera, los vocales y los miembros natos, el resultado es que nueve de los 47 representantes son andaluces y siete madrileños.

Cataluña, Comunidad Valenciana y Castilla y León contarán con cuatro representantes dentro de la dirección federal, mientras que Canarias tendrá tres.

Euskadi, Galicia, Aragón y Castilla La Mancha tendrán dos representantes cada una de ellas. El resto de autonomías contarán con un miembro en la dirección federal, donde también habrá una representante de la ciudad autónoma de Melilla.

El congreso de la unidad del PSOE

El 40 Congreso del PSOE ha mostrado un partido que según la Ponencia Marco de esta edición aprobada, se reivindica como feminista y reformista.

Si atendemos a las valoraciones de la militancia que acudió a dicho congreso, no ha tenido nada que ver con el último, que se celebró en 2017 con el lema oficial “Somos la izquierda” y que tuvo el menor respaldo a su ejecutiva en 20 años y sin embargo, esa misma militancia que arropó a Sánchez a la secretaria general, se quejaba de la falta de debate y del papel insignificante que había jugado la misma en dicho congreso.

La ejecutiva de Pedro Sánchez ha obtenido un 94,94 % de apoyos, frente al respaldo de 2017, que fue del 70,50%.

Los nombres y cargos de la nueva ejecutiva

  • Presidenta: Cristina Narbona Ruiz (Madrid).
  • Secretario General: Pedro Sánchez Pérez-Castejón (Madrid).
  • Vicesecretaria General: Adriana Lastra Fernández (Asturias).
  • Secretario Organización: Santos Cerdán León (Navarra).
  • Secretaria Igualdad: Andrea Fernández Benéitez (CyL).
  • Secretaría de Estrategia y Acción Electoral: Javier Izquierdo Roncero (CyL). 
  • Secretaría de Política Municipal: Alfonso Rodríguez de Celis (Andalucía). 
  • Secretaría Política Autonómica: Guillermo Fernández Vara (Extremadura). 
  • Portavoz: Felipe Sicilia  Alférez (Andalucía).
  • Secretaría Justicia, Relaciones Institucionales y Función Pública: Llanos Castellanos Garijo (Madrid).
  • Secretaría de Estudios y Programas: Idoia Mendia Cueva (Euskadi).
  • Secretaría Política Internacional y Cooperación al Desarrollo: Hanna Jalloul Muro (Madrid).
  • Secretaría Transportes, Movilidad Sostenible y Agenda Urbana: Arcadi España García (C. Valenciana).
  • Secretaría de Memoria Democrática y Laicidad: Patxi López Álvarez (Euskadi).
  • Secretaría Reto Demográfico: Maite Pérez Esteban (Aragón)
  • Secretaría Unión Europea: Iratxe García Pérez (CyL).
  • Secretaría de Transición Ecológica Justa y la Preservación de la Biodiversidad: Marc Pons Pons (Baleares)
  • Secretaría de Política Economía y Transformación Digital: Pedro Casares Hontañón (Cantabria).
  • Secretaría Cultura y Deportes: Manuela Villa Acosta  (Madrid)
  • Secretaría para el Pacto de Toledo y la Inclusión Social: Juan Francisco Serrano Martínez  (Andalucía)
  • Secretaría de Industria, Comercio y Turismo: Patricia Blanquer Alcaraz (C. Valenciana)
  • Secretaría de Trabajo, Economía Social y Trabajo Autónomo: Montse Mínguez  García (Cataluña).
  • Secretaría de Formación: María Márquez Romero (Andalucía) 
  • Secretaría de Educación, Formación Profesional: Mª Luz Martínez Seijo (CyL).
  • Secretaría de Ciencia, Investigación y Universidades: Diana Morant  Ripoll (C. Valenciana).
  • Secretaría de Movimientos Sociales, Diversidad y Mayores: Beatriz Carrillo De los Reyes  (Andalucía).
  • Secretaría de Transparencia y Regeneración Democrática: Francisco Lucas Ayala  (Murcia)
  • Secretaría Emprendimiento e Impacto Social: Amparo Marco Gual  (C. Valenciana)
  • Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca: Ana Mª Romero Obrero (Andalucía)
  • Secretaría de Sanidad y Consumo: Carolina Darias San Sebastián (Canarias)
  • Secretaría para la Reforma Constitucional y Nuevos Derechos: Félix Bolaños García  (Madrid)   
  • Secretaría LGTBI: Víctor Gutiérrez  Santiago (Cataluña)
  • Secretaría del PSOE Exterior: Pilar Cancela Rodríguez (Galicia).
  • Secretaría de Políticas Migratorias y Refugiados: Luc André Diouf (Canarias).

Entrevista a Luis Lombardo Plaza 

Presidente del Comité de Empresa de Telemadrid

Luis Miguel Lombardo Plaza nació en Madrid en 1972. Es titulado en Imagen y Sonido y ha desarrollado toda su carrera profesional vinculado al sector audiovisual, trabajando en medios de comunicación como Radio Televisión Española y Telemadrid.

Cuenta con una amplia experiencia formativa de profesionales del campo audiovisual en Formación Profesional, Universidad, Centros de Formación para el Empleo y Escuelas de Arte. 

Afiliado a CCOO desde 1991, fue elegido delegado del comité de empresa de Telemadrid en 1999, y desde 2015 es presidente del mismo.

En 2017 pasó a formar parte de la Comisión ejecutiva Comisiones Obreras de Madrid, y en la actualidad es el responsable de la Secretaría de Comunicación de Comisiones Obreras de Madrid.

Pregunta.- El próximo mes de enero se cumplirán nueve años desde la presentación del ERE, por el que el gobierno que presidía Ignacio González, a través de sus piezas en la dirección de Telemadrid, pretendieron despedir a 860 trabajadores y trabajadoras. ¿Qué balance haces de aquel fiasco laboral?

Respuesta.- El balance no puede ser más negativo, a finales del 2003 el Partido Popular de Esperanza Aguirre se hizo con el control de una empresa pública. Por aquel entonces, Telemadrid, contaba con un gran prestigio social y elevados niveles de audiencia, una radiotelevisión exitosa, referente en el sector audiovisual, y la hundió económica y profesionalmente, culpabilizando a los 860 trabajadores a los que nos despidió. Sin piedad llevó a cabo un ERE sin precedentes en la comunidad Madrid. Casi nueve años más tarde, y después de haber conseguido iniciar un proceso de recuperación, vuelven las prácticas de entonces, vuelve a gobernar la radiotelevisión pública madrileña el mismo partido popular, sin complejos. Parece que no hemos aprendido la lección.

P.- ¿Cómo se ha transformado Telemadrid en estos nueve años?

R.- Estos nueve años han servido para conocer las dos caras del Partido Popular en la comunidad Madrid. Después de la pérdida de la mayoría absoluta en el 2015 surgió un partido popular «avergonzado» por los innumerables casos de corrupción relacionados con su etapa de gobiernos en la región. Todo parecía poco para desmarcarse del estigma que suponía haber estado cerca de quienes habían utilizado sus responsabilidades políticas para apropiarse de los recursos públicos de todos los madrileños, lo que se utilizó como justificación para iniciar un proceso de reforma legislativa para RTVM que habilitó mecanismos de transparencia y de control por parte de mayorías cualificadas que, al menos, dificultaba el control gubernamental de la radiotelevisión pública madrileña. Desde entonces hemos vivido un corto periodo de tiempo en el que hemos conseguido recuperar parte de la audiencia y credibilidad perdida con la ciudadanía. Ahora un nuevo golpe de timón del partido popular vuelve a poner en sus manos el control de la radiotelevisión pública, y comienzan a reaparecer las viejas formas de hacer las cosas. Es pronto aún, pero nos tememos que pueda reeditarse una etapa que considerábamos que había quedado atrás.

P.- En vuestra lucha contra el ERE no solo defendíais los puestos de trabajo, también defendíais el derecho de las madrileñas y madrileños a una información plural, veraz e independiente ¿Qué os llevó a poner al mismo nivel los derechos de la plantilla y los derechos del pueblo de Madrid?

  R.- Somos defensores convencidos de los servicios públicos en general y en particular del servicio público de comunicación. Una sociedad madura democráticamente no puede funcionar sin medios de comunicación públicos independientes y plurales..

La razón de ser de una radiotelevisión pública es el servicio público esencial al que la ley le encomienda, estar al servicio de la ciudadanía, ser cercanos y útiles, esto es lo que configura y permite dar viabilidad y futuro a nuestra empresa y, en consecuencia, a nuestro trabajo.

Quien no cree en los servicios públicos tiene como objetivo el deterioro de su calidad para justificar su privatización, lo vemos en la enseñanza, en la sanidad y en los servicios sociales entre otros servicios públicos. Para algunos son sencillamente una fuente de recursos públicos con la que hacer negocios.

P.- ¿Qué valoración haces de la independencia informativa tanto en Telemadrid como en el resto de medios de comunicación públicos en este país?

R.- Lamentablemente nos hemos acostumbrado a ver como natural que la llegada al gobierno supone tomar el control de la radio televisión pública de turno, lo que ha generado un deterioro en la percepción del papel que deben jugar para la sociedad. Hacen falta ejemplos como el que hemos conseguido dar en los últimos años desde RTVM para evidenciar que un modelo de radiotelevisión pública independiente y útil para la ciudadanía es posible, que otro modelo de gestión es posible, que con el compromiso del conjunto de las fuerzas políticas pueden y deben habilitarse mecanismos que impidan un control gubernamental de los medios de comunicación públicos.

P.- El que fue Director General del Ente Público Radio Telemadrid Madrid, José Antonio Sánchez, y hoy es Administrador provisional, ha dicho que reducirá un 10% el presupuesto de la compañía, pero que no afectará a la plantilla ¿Qué credibilidad tiene para la plantilla esta afirmación?

  R.- Estamos hablando del presupuesto más reducido del conjunto de las televisiones públicas del Estado con una programación basada en su mayoría en producción en directo que dificulta en gran medida aplicar ningún recorte. Estaremos alerta.

P.- La plantilla de Telemadrid, con su Comité de Empresa y sus secciones sindicales a la cabeza, es una referencia de resistencia y dignidad en la defensa de los puestos de trabajo ¿Veis a corto plazo una situación de lucha como la que llevasteis hace nueve años?

R.- La lucha en la defensa de la radio televisión pública no es algo que deba circunscribirse a una etapa concreta, que tenga una fecha de inicio y de fin es una situación de trabajo constante de denuncia, algo que nunca hemos dejado de hacer y que no vamos abandonar, es una carrera de larga distancia en la que pretenden agotarnos pero no vamos a rendirnos, hemos conseguido demostrar cuáles fueron las verdaderas causas del hundimiento y descrédito de nuestra cadena, ahora el conjunto de la sociedad madrileña debe impedir que se  les vuelva a arrebatar su radiotelevisión pública y que se vuelva a repetir la historia. El conjunto de las fuerzas políticas, sociales, sindicales y profesionales deben encabezar la defensa de un servicio público esencial con mayúsculas, nosotros vamos a estar ahí siempre, en la defensa de los servicios públicos, en la defensa del imprescindible papel que para la Comunidad de Madrid debe jugar Telemadrid y OndaMadrid

P.- Hace dos años Telemadrid celebró su 30 Aniversario ¿Qué parte de esa efeméride celebrasteis los trabajadores y trabajadoras?

R.- Poco podíamos celebrar con la inmensa mayoría de las compañeras y compañeros despedidos en la calle. Pero después de una oscura etapa de participar y ver que su recuperación era posible.

Telemadrid y Ondamadrid sobrevivirán a quienes ahora vuelven a intentar aprovecharse de ellas. Nosotros vemos como una pesadilla la etapa que parece iniciarse de nuevo. Pero esto no debe ocultar todo lo bueno y positivo que ha habido y habrá en torno al logotipo de Telemadrid y el de OndaMadrid.

Roberto Tornamira, para Tribuna Socialista